Almejas a la marinera
Como prepararlo
La almeja es un marisco rico en nutrientes, ya que contiene importantes niveles de hierro además de potasio, calcio, magnesio, fósforo y una gran variedad de vitaminas. Su consumo es muy recomendable, sobre todo para aquellas personas que sufran de anemia. Además, se pueden cocinar fácilmente y de muchas formas. Así es que se pueden encontrar muchas recetas. Por ejemplo, están los platos como los arroces, las calderetas, las sopas de pescado y otros pescados como la merluza.
A parte de estas opciones, hay recetas de almejas típicas según la región donde se elaboran. Es curioso como en Galicia tienen una receta a su modo de hacerlas “almejas a la gallega”, en Málaga, las “almejas a la malagueña” e incluso en Portugal, “almejas a la portuguesa”.
Como vemos, las almejas son un alimento marino muy agradecido gastronómicamente hablando. Para esta ocasión, en La Cocina de Aligator hemos dedicido preparar una receta de almejas a la marinera, un plato delicioso que podemos comer en cualquier momento del año y suele gustar a todo el mundo.
- Para elaborar este deliciosa plato, comenzaremos por picar la cebolla, en trozos muy pequeños, y los ajos en láminas.
- Cuando terminemos, echamos un chorro de aceite de oliva virgen en la sartén y esperaremos a que se caliente un poco. Cuando llegue el momento, ponemos sólo la cebolla a rehogar. El ajo, después.
- Echamos las láminas del ajo cuando la cebolla empiece a transparentarse. Debemos evitar que se nos tueste o se nos queme, así que recomendamos que el fuego esté siempre a media fuerza
- Cuando la cebolla esté dorada, le añadimos una cucharada sopera de harina. La idea es remover los ingredientes para que se mezclen bien.
- El siguiente paso es agregar el vino blanco y las almejas. Lo removemos bien para que todos los sabores se integren y subimos el fuego para que el vino se consuma poco a poco.
- En el momento en que se haya evaporado el vino, añadimos el perejil picado y lo repartimos por toda la mezcla.
- Seguimos cocinando hasta que las almejas se abran. En ese momento habremos terminado el plato, y ¡estará listo para servir y comer! ¡Buen provecho!
